Vivir la vida sin rumbo, no es vivir, es más bien existir

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Vivir la vida sin rumbo, no es vivir, es más bien existir. Cuando venimos al Mundo, lo hacemos sin saber cuánto tiempo vamos a permanecer en él. Probablemente sigamos aquí hasta que la muerte venga a nosotros, siendo ya viejecitos, pero no siempre es así. No podemos elegir hasta cuándo vivir la vida, pero sí que podemos elegir cómo vivirla.

El Norte puede estar donde nosotros queramos que esté. Mi Norte puede ser distinto al tuyo, y el tuyo diferente al de él o ella. Pero lo importante es tenerlo, saber a dónde vas. Ese «lugar» ha de corresponderse con nuestros objetivos, con aquello que buscamos para sentirnos realizados, para sentir que somos seres completos. Para ver que estamos aprovechando el tiempo que se nos ha dado.

Pero eso no es tan fácil, ese Norte cambiará o desaparecerá muchas veces a lo largo de nuestra vida. Por lo que habrá que volver a emprender una búsqueda cada vez que lo haga. Quizás tengamos que buscar en más ocasiones de las que a uno le gustaría.

Las situaciones que acontecen en nuestro día a día, nos empujan a tener que estar haciendo correcciones constantes en las coordenadas de nuestro viaje. Poner rumbo fijo y permanecer a la espera para ver qué es lo que sucede, no suele dar buenos resultados. Es necesario saber quiénes queremos ser o, a dónde queremos ir. Y lo más importante, por dónde tendremos que pasar para conseguirlo.

¿Cómo encontrar entonces ese «lugar»?

  • En primer lugar, deberíamos plantearnos si partimos del punto correcto: «¿Estoy dónde quiero estar?, ¿puedo conseguir mis objetivos siguiendo el camino que he escogido?, ¿estoy haciendo aquello que quiero hacer?.
  • En segundo lugar, tendremos que valorar cuáles son los recursos con los que contamos para conseguir aquello que queremos: ¿en qué aspectos podemos nosotros interceder para que las cosas sean como queremos que sean? o, ¿qué puedo yo aportar o cambiar para conseguir lo que quiero?.
  • Otra cosa importante, es saber de quiénes debemos rodearnos en cada momento. Si las personas que me rodean aportan cosas positivas en mi vida, me ayudan a crecer, me hacen feliz, quieren lo mejor para mí, me valoran o se preocupan por mí. Si todo esto se da en aquellos a los que he elegido como compañeros de viaje, he debido de escoger bien. Si no es así, será necesario plantearse algunos cambios. Algo que se sabe que no será fácil, pero a pesar del dolor, hemos de saber prescindir de aquellas personas que nos alejan de nuestro destino. No todas aquellas personas que alguna vez han formado parte de nuestra vida, llegaron aquí para quedarse. Algunas permanecen durante un tiempo, nos enseñan cosas y luego, simplemente siguen su camino. Es importante brindar nuestra confianza a aquellos que sabemos que van a ayudarnos en nuestro crecimiento, porque juntos podemos crecer.
  • Y por último, y más importante, conocernos a nosotros mismos. Ser conscientes de cómo somos, de nuestras limitaciones (las superables y las que creemos que no podemos superar), de nuestras virtudes y habilidades.

Sólo sabiendo quiénes somos, podremos hacernos una idea de quiénes queremos llegar a ser. 

Sólo así, podremos llegar al final, sea cual sea y esté dónde esté, con la seguridad de que nuestra vida ha sido vivida con plenitud y entusiasmo.

 
 
 
Ainoha Orenes Rodríguez
Psicóloga – CV 11.906
El Desván de la Psicología

3 comentarios en «Vivir la vida sin rumbo, no es vivir, es más bien existir»

  1. beechan dice:

    solo tengo 24 pero me siento mentalmente de 90, solo espero la muerte sin siquiera poder vivir una vida plena ni feliz. desde siempre me he sentido asi, sin rumbo, sin ganas, sin intenciones de ser alguien. no tengo metas ni talentos ni nada de lo que pueda estar orgullosa. es una vida miserable y cotidiana. no he salido de mi casa en meses, los dias se suceden y ya no distingo uno de otro, no siquiera le veo el caso a esforzarme a esta altura de mi vida. justo ahora son las 2:30 am y se que cuando amanezca dormire y no sabre nada del mundo hasta la noche y de nuevo despertare en este circulo vicioso. y me da igual

  2. John Carlos dice:

    Hola Beechan! Te leí y sentí como si me leyera a mi mismo, tengo ciertos talentos, lo que no tengo es ganas de nada, siento que hace rato me arrebataron el amor que sentía, ahora me siento sin rumbo, pero, así lo decidí y las condiciones van por esa direccion, creo que no hay marcha atrás, creo que todo ha cambiado y el sistema nos arrincona a su favor. Son las 5:15am y me identifiqué con tu mensaje… Y si por alguna razón deseas hablar sobre ello… +573166693110

  3. Ainoha Orenes Rodríguez dice:

    Hola John Carlos, los golpes de la vida, a veces nos llevan a sentirnos muy perdidos. Y necesitamos tiempo, para sanar, para volver a encontrar el rumbo. Pero siempre tenemos la opción de pedir ayuda. Mucha fuerza.

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